La ficha de Google Business de una empresa de servicios, bien puesta
Una empresa de limpieza o de cuidados casi nunca tiene local a pie de calle, y la ficha de Google está pensada para negocios que sí lo tienen. De ahí salen los tres errores que dejan a media profesión fuera del mapa.
Para: Empresas de limpieza, Empresas de cuidados
Por qué esta ficha se comporta distinto
Google Business está diseñado para un negocio con puerta a la calle: un bar, una peluquería, una tienda. Todo el sistema gira alrededor de una dirección, y el mapa ordena los resultados sobre todo por cercanía a quien busca.
Una empresa de limpieza no tiene eso. Tiene una nave o un despacho pequeño donde no entra nunca un cliente, y trabaja en un radio de treinta kilómetros. Una empresa de cuidados normalmente ni siquiera tiene la nave.
La solución de Google se llama negocio de zona de servicio: das de alta la dirección para verificarte, la ocultas, y en su lugar declaras las localidades donde trabajas. La ficha existe, sale en el mapa y recibe llamadas, pero se posiciona por otras reglas.
Los tres campos que deciden si apareces
La categoría principal. Es el campo más importante de la ficha entera y el que más se rellena a la ligera. “Servicio de limpieza” y “Empresa de limpieza de casas” no compiten en las mismas búsquedas. Si tu dinero está en zonas comunes, la categoría de limpieza doméstica te está colocando delante de un público que no contrata contratos anuales.
La zona de servicio. Aquí el error es siempre el mismo: poner la provincia entera o un radio de cien kilómetros para “abarcar más”. No abarca más. Una zona de servicio enorme diluye la señal de dónde eres, y el mapa premia justo lo contrario. Es más rentable declarar seis u ocho municipios donde de verdad puedes llegar en menos de media hora.
El nombre. Va tal cual está en la escritura o en el alta de autónomo. Sin añadidos, sin ciudad, sin servicio. Y esto lleva directamente a lo que nos pasó a nosotros.
El error que nos costó tres semanas de ficha suspendida
A un cliente de limpieza le cambiamos el nombre de la ficha para meter las palabras que buscaba la gente. Pasó de llamarse como la empresa a llamarse “empresa + servicio + ciudad”.
Funcionó. Durante once días subió en las búsquedas del mapa de forma clara y visible.
El día doce Google suspendió la ficha. Desapareció del mapa por completo, con las reseñas dentro, y hubo que abrir una apelación con el modelo 036, una factura y una foto del vehículo. Tres semanas sin ficha, en abril, que en limpieza no es un mes cualquiera.
Lo peor no fueron las tres semanas. Fue que al volver, la ficha tardó otro mes largo en recuperar las posiciones que tenía antes de tocarla. El truco duró once días y costó casi dos meses.
Meter palabras clave en el nombre es la infracción más denunciada del sistema, y quien te denuncia es tu competencia, que revisa el mapa mucho más a menudo de lo que crees.
La cuenta de las reseñas
Las reseñas son el trabajo más rentable de una ficha y casi nadie lo hace de forma sistemática. La cuenta es sencilla:
12 servicios nuevos al mes
× 0,20 proporción que deja reseña si se pide bien
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2,4 reseñas al mes
× 12 meses
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29 reseñas al año
Veintinueve reseñas al año, y el coste es un mensaje al terminar el servicio. Nada más.
Dos detalles que cambian mucho ese 20%:
- Se pide el mismo día, cuando el cliente todavía tiene el piso limpio delante. A la semana siguiente ese porcentaje se hunde.
- Se manda el enlace directo, no “búscanos en Google”. El enlace se copia desde la propia ficha, en el botón de pedir reseñas: nunca se escribe a mano, porque esos enlaces cortos llevan letras que se confunden entre sí y un carácter mal copiado manda al cliente a una página de error.
Lo que no mueve nada
Para ahorrar tiempo, tres cosas que se venden mucho y rinden poco en este sector:
- Publicar novedades cada semana. Se ven poco y no pesan en el posicionamiento.
- Subir cuarenta fotos. Con diez buenas y reales está hecho. Las de banco se notan y restan.
- Rellenar todos los atributos. Solo importan los que un cliente usaría para descartarte, como si hay factura o si trabajas festivos.
Por dónde empezar si la ficha ya existe
En este orden, porque el primero corrige más que todos los demás juntos:
- Comprueba que el nombre es el legal, sin palabras añadidas
- Revisa la categoría principal, una sola, la del servicio que te da el dinero
- Recorta la zona de servicio a lo que puedes atender de verdad
- Monta la rutina de pedir reseña el mismo día
- Contesta todas las reseñas, también las malas, en menos de 48 horas
Con eso está hecho el 90% del trabajo. El otro 10% son las publicaciones semanales de las que vive media industria del SEO local.
Si prefieres que lo llevemos nosotros, la ficha es lo primero que tocamos en el SEO local, antes que cualquier página nueva.
Preguntas frecuentes
¿Puedo poner mi casa como dirección de la ficha?
Puedes darla de alta con tu domicilio, pero tienes que marcarla como negocio de zona de servicio y ocultar la dirección. Si la dejas visible estás publicando dónde vives, y además Google acaba pidiendo una foto del rótulo que no vas a poder darle. Con la dirección oculta la ficha funciona igual: lo que se usa para posicionar es la zona de servicio, no el número del portal.
¿Cuánto tardan en verificar una ficha sin local?
Con vídeo suele resolverse en unos días, pero es la verificación más incómoda del sistema: hay que grabar sin cortes el material, un vehículo rotulado si lo hay, algún documento con el nombre de la empresa y el entorno. Merece la pena prepararlo antes de empezar a grabar, porque cada intento fallido alarga el proceso una semana más.
¿Sirve de algo rellenar veinte categorías?
No, y puede hacer daño. La categoría principal es la que pesa de verdad y las secundarias diluyen. Con dos o tres bien elegidas basta. El caso típico es una empresa de limpieza que añade la categoría de cuidados porque también lo hace: aparece peor en las dos, porque ninguna de las dos queda clara.